Valledupar. En Mariangola, corregimiento de Valledupar que inmortalizó Escalona con el Cristo que regaló Pedro Castro a la iglesia del pueblo, estaban convencidos de que Almes Granados sería rey vallenato algún día, pero como mejor cajero. En su juventud, era tan obsesivo practicando la caja vallenata que le rompió por lo menos 20 ollas a su mamá con los golpes que le daba.
Sin embargo, a los 20 años se le rebeló a la caja y en un arranque de inspiración tomó el acordeón de su hermano Ovidio: en un día, le sacó las primeras notas del Tigre de la montaña, de Pacho Rada.El tiempo
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